sábado, 6 de octubre de 2012

Fin de Semana Feriado en Córdoba

       Es viernes 5 de Octubre de 2012, el momento llegó, termino mi jornada laboral, y me voy a casa para terminar de preparar la mochila para irme a la estación de Omnibus donde había quedado con Elena, para ir a Córdoba y allí reunirnos con el resto de viajeros, Eva, Edu y Belén.

     Nos encontramos en las dársenas de los omnibuses, subimos en nuestro colectivo y partimos rumbo a Córdoba; finalmente fueron ocho horas y media de viaje, hora y media menos de lo previsto, asique por ese lado guay, y también por los asientos que como anteriormente comenté aquí son muy cómodos y aun que no es lo mismo que dormir en tu cama, se descansa bastante.

     Llegamos a Córdoba y un taxi nos llevó al hostal "Tinku" donde ya levantados, nos esperaban nuestros amigos; dejamos la mochila en nuestra habitación y comenzamos a visitar la ciudad, lo primero que hicimos fue ir a la agencia de viajes y reservar el viaje al Octoverfest, para la tarde y otro viaje que nos enseñaría Villa Calamuchita, para el domingo. Compramos los dos pasajes y nos fuimos a visitar la ciudad, estuvimos descubriendo la ciudad toda la mañana.















































hasta que llegaron las 5, fuimos a la agencia donde un minibus nos esperaba para ir a villa general Belgrano, que es un pueblo alemán en donde se montó el Octoverfest; llegamos allí para las 7 y nos dejaron deambular por las calles, viendo el lugar, todo estaba hecho de madera y por lo que nos contaron lo que se hacía de otro material se denunciaba y lo tenían que quitar y ponerlo con madera; estuvimos escuchando música, viendo aquél espectáculo que allí sucedía y bebiendo cerveza, para lo que necesitamos compramos una jarra pequeña, es curioso a principios 
de año comencé a probar la cerveza y ahora meses después estoy en uno de los festivales más importantes de la cerveza jaja, probé la normal y luego la de frutilla, que por cierto estaba bastante rica, ahh y como siempre también comimos hasta ponernos ciegos jeje, aquí os dejo la prueba.


     Cuando estuvimos de vuelta en la ciudad, pedimos al colectivo que nos dejara en la catedral, y fuimos caminando por "el paseo de las flores" hasta encontrar un lugar conocido allí, recomendado por la guía Lonely Planet, llegamos bastante pronto para cenar, ya que el local estaba bastante vacio; en las paredes había muchas firmas y escritos que la gente había ido poniendo a lo largo de los años, la gracia estaba ahí, cada uno podía escribir lo que quería, nosotros no fuimos menos eh hicimos un dibujo y lo colgamos en la pared, quién sabe si alguien volvía por allí lo podría recordar, y bueno una parte de nosotros lo compartimos con la ciudad. 
 Con la panza llena y cuando por fin paró de llover salimos de aquel bar, en ese momento lleno de gente marchamos al hostel donde nuestras camas nos esperaban para el descanso.



     Al día siguiente madrugamos para esperar al colectivo que nos haría la ruta a villa Calamuchita, subimos y el guía se presentó, a mí me tocó sentarme cerca suyo, cosa que luego agradecería, ya que mi curiosidad salió a la luz y comencé a hacerle una gran variedad de preguntas, el guía muy majete y siempre con una sonrisa, me las iba respondiendo una tras otra. Fuimos pasando por los diversos sitios que el tour contemplaba y vimos con decepción que el que nos vendió las salidas nos había tomado el pelo, ya que este tour pasaba por los mismos sitios por los que habíamos pasado el día anterior, salvo por la rápida vista que tuvimos del lago más grande de Córdoba, el segundo más grande ya lo vimos el día anterior. 









     De manera que cuando volvíamos decidimos hablar con el gerente de la empresa para que nos devolviese el dinero, pero cuando el guía le llamó, nos contó la milonga de que justo en ese momento se iba del local por lo que no podríamos verle hasta el día siguiente en la mañana; asique así haríamos al día siguiente tocaba visita. Cuando terminó la ruta, fuimos al hostel y nos preparamos para salir a cenar y relajarnos.

     Era lunes y nuestro último día de visita aquí, para comenzar la mañana tuvimos una ración de quejas, primero fue en el hostel, ya que Edu y yo teníamos pagada una habitación privada con baño y el primer día por desconocimiento mío de lo que habíamos pagado, debido a que la reserva la hizo Eva, la empleada del hostel nos coló una habitación con baño privado, de esta manera compartimos habitación con dos personas más, cosa que no habíamos pagado, asique por esto nos descontaron una parte del dinero.
     Para continuar fuimos a la agencia de viajes como habíamos quedado el día anterior y como habíamos predicho el gerente no se presentó y tuvimos que hablar con su empleado, que tras una conversación y una llamada nos devolvió un pelín más de la mitad de lo que nos costó el segundo tour, algo es algo ¿no creéis?. La verdad es que le estoy empezando a pillar el gusto a esto de quejarme y mas en Argentina, donde intentan tangarte en todos lados, lo siento si algún argentino se siente molesto por mi comentario, pero por lo general así es como he vivido las cosas desde que estoy aquí.
     Después de esto fuimos a la estación de ominibuses para pedir información sobre los distintos colectivos que allí salían; hacia donde iban y lo que tardaban en llegar. Finalmente y puesto que los días anteriores habíamos ido al sur, esta vez le tocó el turno al norte, decidimos ir a un pueblo llamado “La Falda”, nos dijeron que era bonito; asique nos subimos al minibús y
comenzamos el viaje. Hora y media después llegamos al pueblo, un poco cansados comenzamos a caminar dispuestos a visitarlo rápidamente para volver con tiempo para agarrar el colectivo de vuelta a Buenos Aires; pues bien, comenzamos nuestra ruta hacia el centro del pueblo, pero a unos 300 metros vimos un lugar donde comer y puesto que era medio día decidimos hacer una parada en el camino, aunque más tarde nos daríamos cuenta de que ese sería el único punto del recorrido por el pueblo al que visitaríamos, ya que nos tiramos comiendo dos horas, pero con razón nos quedamos allí, nose la opinión de mis amigos, pero la mía es, por el momento el mejor lugar para comer de todo Argentina,  “La Parrila de Raúl”  se llama y recomiendo el mundo que vaya

al pueblo a hacer una parada en este restaurante, permitidme que os diga lo que comimos, comenzamos con un bufet de ensalada por 12 simples pesos, variedad de verduras con muy buena pinta y muy ricas, luego continué con
 un bufet de la mejor carne que he probado hasta el momento, y para finalizar acabamos con otro bufet de postres, este algo más alto de precio pero para nada elevado; ¿Porqué yo digo que es el restaurante que mejor se lo ha
montado? Porque comienzan ofreciéndote un bufet de ensalada a bajo costo, de esa manera nada mas sentarte no esperas el plato que has pedido, y segunda cosa que veo buena a esto es que sin darte cuenta y con el ansia de empezar a comer te vas llenando, luego cuando te traen el buffet de asado, que ese si es más caro, y te pones a comer, como ya estas lleno de antes aprovechas menos el “come todo lo que puedas” jeje, además, para no desperdiciar carne te van trayendo pieza de asado por pieza de asado a medida que vas terminando, jeje, para luego cuando te queda poco espacio en el estómago terminar con el suculento buffet de postres, 
mmmm madre mía yo no soy mucho de dulce, pero como estaba el flan y la mouse de chocolateee, QUIERO VOLVER A LA FALDAAAAA !!!!. Asique esta fue la razón por la que cuando salimos del restaurante fue la hora de volver a Córdoba, sin darnos tiempo a ver nada del pueblo, pero bueno todos afirmamos que mereció la pena el viaje.

     Ya de vuelta en Córdoba, volvimos a nuestro hostal, pagamos y volvimos a la terminal de Omnibuses donde para las 9:30 de la noche nuestro colectivo nos llevaría de vuelta a casa, con mucha gente en las dársenas comenzamos nuestra búsqueda de nuestro colectivo, rato después buscando el nombre de la empresa nos dimos cuenta que la empresa Chevalier, que era nuestra compañía había alquilado un autocar de otra empresa, asique subimos a él. Comenzamos el viaje con un juego hasta casi terminarlo y nos dormimos; cuando volví a abrir los ojos el cristal de mi ventana estaba empañado de la lluvia y la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior del automóvil dejaba un claro vaho, por ahí vislumbré luces que provenían de una gasolinera en donde estábamos parados, me desperecé un poco y comencé a preguntar el porqué de este parón y cuál fue mi cara después de que me dijeran que uno de los cristales del piso inferior había estallado y habíamos parado porque la gente colindante a esa ventana se estaban muriendo de frío e imagino que con cristales a su alrededor, yo eso no lo llegué a ver, solo vi al chofer tapando la ventana con un cartón y cinta aislante,como que eso iba a ayudar mucho pero en fin, y a varios
 colectivos de la empresa contratada llevándose en sus coches a la gente del piso inferior, para proseguir el viaje. Pues bien, ese no fue el único problema, también la caja de cambios estaba jodida y según nos dijeron íbamos a continuar más lentos por lo que nos retrasaríamos; pues qué bien, acabaría llegando tarde a mi trabajo.
     En fin, dos horas más tarde de lo planificado llegamos, fuimos rápidamente a las taquillas de la empresa y como ha sido normal en este viaje una nueva vez más nos quejamos y pusimos una reclamación, y después fuimos a los taxis, mis amigos agarraron un taxi para sus casas, donde podrían ponerse más cómodos y acicalarse, pero yo nooooo uahhhh, tuve que ir directamente al trabajo, cansado y sucio, vaya mierdaa, pero bueno no había otra.

Finalmente el viaje pese a todo lo vivido creo que mereció la pena, vimos cosas nuevas, probamos una comida en la falda buenísima y compartí, toda esta experiencia con amigos, ¿que más se puede pedir?

sábado, 29 de septiembre de 2012

Visitamos Colonia del Sacramento

     Es 29 de Septiembre de 2012 y madrugamos para ponernos en marcha para ir de nuevo a Uruguay, esta vez visitaremos Colonia.

     Fuimos a la empresa de Buquebus donde hasta ahora yo pensaba que salían todos los barcos hacia Uruguay, diese igual la empresa con la que hubieses contratado el viaje, pero tras un buen rato, me dijeron que estaba equivocado y tuvimos que agarrar dos taxis para ir a la empresa de Colonia Express de donde salía nuestro barco.

     Una hora y media mas tarde y bajo un sol que iluminaba las olas, llegamos al puerto de Colonia, allí comenzamos a descubrir los parajes que allí había. Comenzamos a caminar cerca de la costa.


     Cuando llegamos al final de la calle que veis en la foto de la casa, acabamos topándonos con un muro que era el que separaba la zona vieja, de la nueva, entramos por el Portón de San Pedro, entramos y comenzamos pasear por sus calles, todas ellas empedradas,

con casas a ambos lados de colores ya desgastados pero atrayentes, y a su alrededor mucha flora. 

     El día soleado nos permitió pasear por aquellas calles que daban la sensación de que por ellas no habían pasado los años, los cambios, seguían como eran las típicas casas de nuestros abuelos y sus antepasados.




     Llegó mediodía y nos sentamos a comer en un restaurante que había muy cerca del puerto, para mas tarde caminar por él.

Por la tarde continuamos visitando toda aquella zona, vimos coches antiguos que habían sido reutilizados para la visión de los turistas, algunos de ellos habían sido usados como mesa para una comida, o como maceteros, como veis en esta foto.





     Antes de marcharnos y para ver todo desde las alturas, nos subimos al faro, desde allí pudimos ver, tanto lo que habíamos visitado durante la mañana como mucho mas que nos habíamos dejado sin visitar, seguramente pequeñas callejuelas, pero eso lo dejaremos para otro viaje, que hagamos.



      Aquí os dejo una foto que nos hicimos todos los que fuimos al viaje, nos faltó adrian el animador jeje que también vino y fue el que sacó la foto, intenté buscar una con todos pero no encontré y puse esta.
     Aquí os dejo una panorámica que saqué desde lo alto del faro, es solo una parte de la ciudad vieja de colonia, a la izquierda se encuentra el rio y al fondo unas islas, y a la derecha estaba también el rio y el buque que nos esperaba para volver a Buenos Aires.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Hasta pronto Marie y Capu

     Llegó el momento de una nueva triste entrada, es 28 de Septiembre de 2012 y es la despedida de dos grandes amigas, esta vez les toca el turno de volver a su tierra a Marie y Capu, dos francesas que conocí a las pocas semanas de estar por aquí y a las que he cogido mucho cariño

     Capu y Marie, os voy a echar mucho de menos de veras, esos viajes que hemos vivido, esas risas que nos hemos echado, esas clases español-francés, francés-español que hemos compartido. Todo eso se quedará en mi memoria, esperando que volvamos a vernos muy pronto y a vivir nuevos momentos, el lugar? ya se verá.... jeje eso es lo de menos.

     No olvidaré ese: Mira vos...., ese Finalmente...., ese Voy a tirar dinero, donde puedo hacerlo? jeje

ese  Incroyable jijiji


     Aquí os dejo alguna de las fotos de la despedida de casa de Capu

















     Hasta pronto chicas, me alegro de haberos conocido y por muchos muchos años mas.



lunes, 17 de septiembre de 2012

Nos vamos a Las Cataratas de Iguazú

     El lunes 17 de Septiembre de 2012 comenzó una nueva aventura que me llevaría a las Cataratas de Iguazú. Me levanté a las 3:30 de la mañana, desayunado y con la mochila lista y bien cargada, salí de mi piso y bajé al portal donde un taxi me estaba esperando, en menos de 20 minutos recorrimos el trayecto que no separaba de retiro hasta llegar a la parada de los colectivos que nos llevarían a Ezeiza, la empresa se llama Manuel Tienda de León, allí había quedado con Marie, mientras llegaba yo me dispuse a sacar los billetes; llegó y nos subimos en el colectivo que en poco más de 40 minutos nos llevó al aeropuerto de Ezeiza, allí sacamos los billetes del avión vía autoservicio y mientras esperábamos a que nuestro vuelo saliese paramos en el único bar que había allí.

     Cuando terminamos agarramos nuestras pertenencias y fuimos dirección al avión, nuestro pájaro era de líneas argentinas y puesto que era entre semana y poca gente volaba hacia Iguazú nos tocó un avión pequeño de esto que las escalerillas son las propias del mismo avión; imagino que por haber agarrado los billetes antes de partir nuestros asientos estuvieron separados unas cuantas filas el uno del otro, pero bueno en ese momento solo pensábamos en dormir un poco para recuperarnos y estar más despejados, ya que sólo habíamos dormido unas 3 horas, poco tiempo para estar listos para caminar un día entero por el país Brasileño. A medio viaje y creo que por casualidad me desperté, abrí los ojos y justamente en ese momento un azafato me dio el desayuno, consistía en unos bizcochos muy semejantes a los caseros y una barrita como de muesly y un café. Mientras comía me quedé viendo el maravilloso paisaje que las ventanas del avión dejaban ver, justo al lado tenía a una pareja, comenzamos a hablar y me dijo que eran unos recién casados y que iban a las cataratas de luna de miel, les di mi enhorabuena por su unión y continué durmiendo una hora más hasta aterrizar.

     Salimos del avión y compramos dos billetes para el bus que nos llevaría a nuestro hostel, Four Tourist se llama la empresa, mientras esperábamos a que el autobús llegase, estuvimos caminando por la salida de la terminal viendo el paisaje que a nuestro alrededor se abría camino, era increíble, excluyendo el aeropuerto haya a donde mirábamos solo se  podía ver césped, árboles de distintos tipos, y muchos y diferentes pájaros, el calor del ambiente empezaba a impregnarse en nuestra ropa y en nuestra piel, a pesar de que el sol no pegase con fuerza. Poco tiempo después el autocar llegó, era un automóvil
pequeño de una capacidad para 15 personas más o menos, salimos del aeropuerto y comenzamos a viajar hacia "El Puerto de Iguazú" que así se llamaba el pueblo donde nos hospedaríamos, en el camino fuimos conociendo el tipo de vistas que allí había, muchas subidas y bajadas en el terreno, una tierra rojiza en el suelo que acentuaba bastante con el verde de la espesa vegetación que allí acaecía a ambos lados de la ruta.

     Fuimos los segundos en llegar a nuestro hostal, ya que el autobús iba dejando a los turistas por orden de hostales, llegamos y vimos nuestra casa para los dos siguientes días, El Guembe, hostel house
entramos vimos un poco el panorama, nos acomodamos y cuando estuvimos listos para salir comenzamos a
reconocer la zona, y aprovechar para ver cómo movernos por allí y así poder adelantar trabajo antes de que Ana y sus amigos llegaran; estuvimos dando unas vueltas, preguntando en varios sitios y conseguimos
alquilar dos coches a modo de remixes para que nos llevaran a las cataratas tanto del lado brasileño como del argentino, por el mismo precio que un colectivo nos llevaría, ¿lo bueno? que no tendremos que esperar a que el colectivo llegase, ya nos estarían esperando, vamos dos chofers en toda regla.

    Terminamos de reconocer la zona, con medio de transporte pactado y esperando a que estos llegaran, Marie y yo elegimos un local para comer, El Bambú, un local que ahora que he vuelto, puedo decir que es el que recomiendo a todo el mundo que vaya para allá, el único en el que no nos intentaron tangar, fueron majos, nos dieron facilidades, nos trajeron la comida rápido, no como en el resto de lugares de por allí, y la comida no era cara.

      Mas o menos una hora más tarde, Ana y sus amigos se reunieron con nosotros después de haber llegado al hotel Esturión donde estaban hospedados, les comentamos todo lo que habíamos averiguado de allí y decidimos ir al lado Brasileiro de las Cataratas, que tranquilamente en 3 horas se podían ver, fuimos al supermercado, compramos comida para ellos, puesto que no habían tenido tiempo para comer, y fuimos subiendo a la terminal (lugar de donde salen todos colectivos, fueses a donde fueses), donde había quedado con unos de los chofers contratados, llegaron y comenzamos a rodar carretera arriba, carretera abajo hacia Brasil, en el camino el conductor nos sugirió si queríamos ir primero ir a una reserva de pájaros que había justo al lado: tras una puesta en común decidimos decir que sí, verla rápido para a las 4:30 como muy tarde salir, para llegar a entrar a las cataratas antes de las 5 que era la hora límite para entrar.

     Ya dentro vimos diversos y muy diferentes tipos de pájaros, los tucanes,
fueron los que más nos sorprendieron, ya que al menos para mí eran los que más habíamos visto en fotos y estar tan cerca de ellos se me hacía raro y a la vez bonito, una cosa que me sorprendió de ellos fue su lengua, muy fina y tan larga como su pico, aquí os dejo varias fotos con diferentes pájaros que vimos allí.

 
      Salimos de la reserva raudos y veloces y fuimos a la entrada de las cataratas de la zona Brasileira, aquí os dejo un mapa para que veáis como es aquello,allí un colectivo nos acercó a la zona donde comienza el recorrido,
  la primera parada estuvo a 2 pasos de donde nos dejó, allí vimos la primera vista de las cataratas, increíbles, por fin lo que llevábamos tiempo esperando ver acabo siendo una realidad, estuvimos un par de minutos haciéndonos unas fotos,
 durante estos momentos un coatie nos sorprendió con su presencia, este sería el primero de muchos coaties que veríamos en nuestra estancia. De esta vista fuimos pasando de una en una por cada uno de los diferentes miradores que daban a las cataratas, todo esto mientras el sol se iba despidiendo del día.












     Hora y media después concluimos nuestra visita de las Cataratas Brasileñas con una última mirada a este lado de las cataratas viéndolas desde abajo, a su lado estaba el ascensor que nos devolvería un kilómetro más lejos de donde el colectivo nos dejó y donde otro colectivo nos recogería para llevarnos a la salida. Justo antes de subir al elevador y al mismo tiempo que nos hacíamos las últimas fotos, el tiempo decidió acompañar el momento con lluvia, ahora ya podíamos decir que nos caía agua tanto desde abajo como desde arriba. Para no mojarnos fuimos rápidamente al ascensor que nos llevó al colectivo y este a la salida donde ya nos esperaban nuestros chofers y que nos llevarían a nuestros hostales.
 






     Dejamos a Ana y sus amigos en su hotel y después el conductor nos llevó a nuestro hostal, allí para relajarnos un poco mas decidimos tomarnos unas cervezas a los pies de esa piscina
 que ya desde hacía tiempo habíamos echado el ojo, hablando y bebiendo pasamos el rato hasta que decidimos pegarnos un chapuzón, mi segunda inmersión en una piscina este año; el agua estaba un pelín fría pero fría o no resultó ser muy adecuada para el momento. Después  nos duchamos y fuimos para el bar Bambú donde a eso de las 9:30 habíamos quedado con el resto para cenar. Buscamos algún sitio donde poder hincarle el diente a un buen bife, y lo encontramos, aunque poco tiempo después pudimos comprobar que nos habíamos equivocado en la elección del restaurante, tarde puesto que ya estábamos sentados y con la comida en la mesa, el problema fue que el camarero nos debió de tomar por tontos, imagino al enterarse de donde éramos, ya que nosotros pedimos un vino económico y como tres veces se hizo el tonto trayéndonos un vino de más de 100 pesos, sólo nos faltó ir a la cocina y agarrar el que nosotros queríamos, si es que cuanta caradura hay por el mundo. Terminamos de cenar, nos tomamos una copa y marchamos a dormir para al día siguiente madrugar bastante y conseguir ver todo el lado argentino. 

     Primer día en Iguazú yo lo definiría como de toma de contacto para lo que nos depararía el día siguiente, muy interesante también, ya que descubrí muchas cosas nueves que nunca había visto.

      Son las 7:30 de la mañana y comenzamos a poner en funcionamiento nuestro cuerpo, nos preparamos, desayunamos, y mientras el chofer llegaba, preparo la cámara con una bolsa de plástico para evitar que se moje cuando estemos bastante cerca de las cataratas, uno de mis inventos, ya sabéis, como siempre digo "cutre pero funciona".  Recogemos al resto del grupo en el segundo hotel y vamos directos a la zona de las cataratas Argentinas, allí compramos los billetes y comenzamos el recorrido.


     Debo decir que algo que me preocupaba en este viaje era la cantidad de gente que podía haber, es por ello por lo que decidimos hacer este viaje entre semana, pidiendo días libres, puesto que nos dijeron que los fines de semana aquello estaría imposible; el lunes en la zona brasileña como era tarde tuvimos bastante suerte e íbamos por los miradores apenas sin gente, pero el martes en la zona argentina la cosa cambió, aunque debo decir que seguramente eso que vivimos no fue nada comparado con lo que se podía montar un fin de semana; había muchos grupos de turistas y varios grupos de colegios imagino de las zonas colindantes a Iguazú.

     Con la entrada que pagamos al inicio podíamos ver todas las cataratas desde todos los miradores que allí había, pero luego podíamos comprar varios paseos, uno de ellos consistía en ir con un jeep selva a través hasta llegar al rio Iguazú y ahí agarrar una barca que iría subiendo por el rio hasta llegar a los pies de la cataratas, este paseo era bastante caro y no merecía la pena, asique DESCARTADO, el siguiente era un paseo hasta las propia base de las cataratas con ducha incluida del agua de las mismas, obvio que este paseo lo íbamos a agarrar, además que fue uno de los que todo el mundo nos recomendó, por consiguiente ACEPTADO, y el último te daba la posibilidad de bajar a la "Estación de Cataratas" desde la "Estación de la Garganta del Diablo" en balsa por el tranquilo rio, en vez de bajar como subiremos, en tren, este paseo tras una puesta en común y a mano alzada, decidimos darle un ACEPTADO, de este modo agarramos dos de tres paseos. ¡¡¡¡Guay!!!!

     En la mañana, estuvimos en la zona inferior de las cataratas, puesto que vimos que todos los grupos lo primero que hacían era subir a la parte alta de las mismas, para ello debían agarrar dos trenecitos, el primero de menor recorrido se podía suplir con una pequeña caminata de unos 20 minutos, por el sendero verde, que es el que nosotros elegimos, para adelantarnos todo lo posible a las masas, así llegamos a la "Estación de Cataratas" y luego debían agarrar otro tren que le subiría a la "Estación de la Garganta del Diablo", pero bueno esto es lo que haremos nosotros en la tarde, por el momento de la "Estación de Cataratas" comenzamos el recorrido por el paseo superior, que llevaba a miradores de la zona superior de una parte de las cataratas, estuvimos ahí como 2 horas, para ir después al circuito inferior, donde a parte de los miradores teníamos el paseo en barca para ver muy de cerca las cataratas, para ello y mientras esperábamos la cola que se montó fuimos poniéndonos nuestra ropa de baño, puesto que acabaríamos mojados no, lo siguiente,
calados, pero
 ahora que lo he pasado puedo decir que ha merecido la pena con creces.  El recorrido duró como 15 minutos de intenso frenesí, siempre digo lo mismo pero se nota quién es y quién no es español, solo lo españoles la montábamos, fuimos los primero en levantarnos para hacernos fotos a lo titanic, en la proa del bote y luego los únicos que hacíamos la ola y chillábamos cuando nos acercábamos al momento de mojarnos.

     Salimos de los botes, nos secamos con lo que pudimos y continuamos caminando, ya buscando un lugar donde almorzar, a los pies del salto de las dos hermanas fue el lugar elegido, comenzamos a sacar el embutido que por la mañana compramos y comenzamos a montarnos nuestro bocadillos;

 5 minutos fue lo que tardaron los coaties de la zona en oler nuestros alimentos, y 2 minutos más lo que tardaron en comenzar a luchar por nuestra comida, venían de todos lados, primero uno, luego dos más, tres, cuatro, ya no sabíamos ni cuanto eran, todos agarramos nuestras pertenencias, pero por mucho que cogíamos nos quedaban más cosas que los coatíes aprovechaban para usurparnos, les costó, pero finalmente nos robaron un paquete de jamón york que teníamos, que cabroncetes.
    
     Finalmente decidimos ir al Fast Food que había ahí al lado para terminar de comernos la comida que nos quedaba. Unos cigarros de unos, otros helado de otros, una visita de un grupo de monos, y de un lagarto y nos pusimos en 
marcha para la garganta del Diablo, subimos hasta arriba con en el tren que anteriormente os había comentado y comenzamos a caminar por las pasarelas, ahí tuve la visita de una mariposa que decidió quedarse en mi dedo un ratejo, de unos peces barbudos como los llamé yo y de una tortuga bastante grande. Llegamos al final y ya por fin vi una de las visiones que desde pequeño había estado deseando ver, madre mía que cantidad de agua caía por segundo, que cosa más increíble, me quedé absorto mirando por varios minutos, La Garganta del Diablo así se llama y que bien nombrada.
 
    El final del día va llegando a su fin y solo nos queda el último paseo, que fue bajar por el rio en una barca desde la garganta del diablo hasta el punto de encuentro; muy tranquilitos y escuchando al guía comentarnos cosas sobre lo diferentes lugares por los que íbamos pasando, fuimos llegando a nuestro fin. Con mucha pena pero muy contentos del grandísimo día que habíamos pasado, nos montamos en los coches y volvimos a nuestros hoteles, no relajamos, duchamos y luego nos volvimos a unir todos para cenar, esta vez fue en el bar Bambú, donde desde el principio siempre nos habían atendido como debe ser, comimos, tomamos una copa y para casa a descansar.

     El último día comenzó con lluvia, pero a medio día fue saliendo el sol y pudimos disfrutar de los últimos rayos de calor en Iguazú. Comenzamos el día visitando las tres fronteras, que es el punto en donde podemos ver Paraguay, Brasil y Argentina, bañados por el rio Iguazú que cruzaba con el rio Paraná,


mas tarde Marie y yo como aparentemente pensábamos que teníamos más tiempo decidimos ir a ver Paraguay, pero al final por falta de tiempo nos fue imposible, agarramos todo y esperamos al bus que nos llevaría al aeropuerto.


¡¡ GRAN VIAJE !!   UNA VIVENCIA QUE PERMANECERÁ EN MI MENTE Y MI CORAZÓN POR TODA MI VIDA, Y NO SOLO POR LO QUE VI ALLÍ, SINO TAMBIÉN Y MAS IMPORTANTE POR QUIÉN LO COMPARTÍ

viernes, 14 de septiembre de 2012

Descubriendo los espectáculos que nos ofrece Buenos Aires

      En estas primeras semanas de Septiembre hemos estado viendo diferentes espectáculos, algunos de ellos son estos.

     Estuvimos en un espectáculo de flamenco, sí a mi también me parece raro, nunca había ido a uno en España siendo típica mente español y me vengo a verlo aquí a Buenos Aires, jeje, el momento lo requirió y allí estuve; la verdad es que me gustó bastante, los bailes, el buen manejo del abanico, los trajes que usaban, en fin muy chulo, habrá que repetirlo.


















     Después fue la semana del Festival de Tango y estuvimos en el Teatro Regio, viendo una de las últimas actuaciones, fue un tango un tanto diferente al que se nos tiene acostumbrado, pero igualmente muy bello y con mucho sentimiento.

















     He aquí otro espectáculo que repetiriríamos días después, una orquesta de percusión, mucho buen rollo, cerveza, mucho baile al abrigo de tambores, cajas de percusión, maracas, yembes, etc... y con muy buena compañía como siempre. Una buena noche musical.



          Y por último el día de la festejación de la independencia de Mexico, aquí estamos en uno de los últimos días con música típicamente mexicana, mucho buen rollo, niños intentando romper piñatas puramente mexicanas, bailes traidos de todos los lugares de México, y aunque me repita con muy buena compañía.